Innovación Abierta: El síndrome “Yolo”

71
0
Reading Time: 3 minutes

Tener una iniciativa de Innovación Abierta es atreverse a hacer las cosas de manera diferente con el deseo de convencer y contagiar el mindset “think out the box” a toda la organización, y les puedo decir que esto llega a convertirse en un campo de combate en donde vamos a tener a nuestros aliados y a nuestros “stoppers”.

La razón por la que siempre vamos a encontrar “dos bandos” es porque uno tiene el perfil para adoptar con mayor facilidad la iniciativa que el otro, esto no significa que uno sea bueno o malo, simplemente el primero nos ayuda a generar y desarrollar la colaboración con externos de forma más rápida. 

Es relativamente sencillo identificar a los aliados o stakeholders, ya que son aquellas personas que muestran entusiasmo, interés y compromiso, incluso cuando llegan a tener opiniones distintas a las del área de innovación, sus comentarios y retroalimentación es a favor de la iniciativa.

Pero … ¿Cómo identificar a los stoppers? 

Aquí viene el síndrome “Yolo” y no, no me refiero a  la frase que te anima a disfrutar la vida de la mejor manera “you only live once” …

La postura que toman algunos colaboradores respecto a solucionar retos, a través de externos. [A través de innovación abierta]

  • Está interesante la solución, pero “Yo lo puedo hacer”.
  • ¿Por qué trabajar con una startup?, si eso que dicen hacer “Yo lo hago en mi área”.
  • Ya no tiene caso revisar la solución porque “Yo lo estoy haciendo con mi equipo“.
  • No confío en ninguna solución porque “Yo lo he hecho anteriormente y no funcionó”.
  • Para qué colaborar con un externo si eso “Yo lo puedo desarrollar de forma interna”.
  • No necesito ninguna solución porque “Yo lo tengo resuelto con mi ERP actual”.

En pocas palabras el síndrome “Yolo” es un rechazo a probar soluciones externas sin importar la etapa en la que se encuentren, el rechazo existe aún cuando las soluciones ya fueron validadas en el mercado.

La mentalidad de los perfiles “Yolo” es desarrollar todo de manera “in-house” y esto rompe completamente con el principio de la Innovación Abierta.

Recuerdo mi experiencia con un “YOLO”

Que tenía el camuflaje de stakeholder,  al principio era la persona más interesada en integrar “addons” a un ERP (Enterprise Resource Planning), sin embargo cuando comenzamos a revisar soluciones me topé con el yo lo estoy trabajando de manera interna” … Esa solución interna les llevó 3 años integrarla y al final se dieron cuenta de que no contaba con las funcionalidades que la operación demandaba y no tenía un buen UX  (user experience) para que el equipo operativo pudiera interactuar con ella de manera sencilla. 

La empresa ejecutó diferentes iniciativas de innovación y el síndrome “Yolo” se contagió, conforme se revisaban las soluciones se sumaban personas que no querían colaborar con externos, identificamos que había miedo a que una idea externa puede hacer algo mejor de como se venía haciendo y por consecuencia temor a verse reemplazados por la tecnología …. El final del “Yolo” camuflajeado fue retirarse de la empresa porque los directivos entendieron que la transformación de la organización no iba a suceder si todo pretendía desarrollarse “in-house”.

Sin llegar a generalizar, es común encontrar a los “Yolo” en áreas de TI, Transformación Digital, I+D, o cualquier otra área que se encargue de desarrollar soluciones para la organización, ya que pueden llegar a sentirse amenazados o sustituibles, sin embargo debe ser todo lo contrario, hay que transmitir a estas áreas que el valor que genera colaborar con externos se capitaliza con ellos porque el objetivo es acelerar la innovación. 

En conclusión

  • Los directivos y tomadores de decisión en la organización deben entender el principio y los beneficios de la Innovación Abierta para poder alinear a la compañía.
  • Hay que reconocer que el síndrome “Yolo” existe y hay que estar preparados para los rechazos por parte de los colaboradores, una vez identificándolo es más fácil atacarlo.
  • La capacitación es fundamental, así como involucramiento de los “Yolo” en eventos de Innovación Abierta, por ejemplo paneles de corporativos que colaboran con externos o pitch days con startups.
  • Evaluar y compartir métricas del impacto que tienen los esfuerzos de Innovación Abierta en tiempo, estrategia, enfoque, recursos, etc. es un fuerte argumento para eliminar el síndrome.
  • El síndrome “Yolo” es causante de no avanzar tan rápido como queremos y si no lo detectamos desde un principio cualquier esfuerzo de Innovación Abierta será en vano.
  • Si no sensibilizamos a un “Yolo” de manera oportuna, al momento de implementar las soluciones externas se generará mucha fricción entre la compañía y el externo. 
  • Es importante tener la aprobación de validar tanto el desarrollo interno como el externo y ponerlos en una “sana competencia” para decidir a cuál darle el enfoque y eliminar esfuerzos aislados.
  • Definir que sí y que no es indispensable que se desarrolle de manera interna.

¿Consideras que tu compañía tiene el síndrome “Yolo”? ¿Cómo curarías el síndrome “Yolo? 

¡Deja tu comentario en mi LinkedIn!

Michelle Martínez
WRITEN BY

Michelle Martínez

Founder en Coonector®

Durante los últimos 5 años ha sido facilitadora de Innovación Abierta, acompañado a corporaciones de distintas industrias en la creación y ejecución de sus iniciativas.

📰 Newsletter